Ante la falta de diálogo, dueños de palcos en el Estadio CDMX estarían dispuestos a protestar en la inauguración del Mundial.
Los propietarios de palcos y plateas del Estadio Azteca, ahora nombrado Estadio CDMX, advirtieron que podrían tomar medidas para frenar el inicio del Mundial 2026 si no se reconocen los derechos que les corresponden por contrato.
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Roberto Ruano, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas, señaló que existe inconformidad por las restricciones impuestas para la justa mundialista.
Entre los principales reclamos se encuentra la prohibición de comercializar sus espacios durante los partidos, así como las limitaciones para ingresar con alimentos y bebidas.
También cuestionaron la falta de acceso al estacionamiento, beneficios que tradicionalmente han formado parte de las condiciones de uso de sus localidades.

Dueños de palcos amagan con impedir Mundial
La disputa entre los propietarios de palcos y plateas del Estadio CDMX y la administración del inmueble continúa escalando a pocos días del arranque del Mundial 2026.
Aunque recientemente un juez ordenó restablecer las medidas cautelares a favor de los palcohabientes, estos aseguraron que el cumplimiento ha sido parcial, ya que únicamente recibieron una parte de los boletos correspondientes y bajo condiciones que les impiden comercializarlos o transferirlos.
Los inconformes también denunciaron que siguen vigentes diversas restricciones, entre ellas la prohibición de ingresar alimentos y bebidas al estadio, así como la negativa para utilizar algunos beneficios que históricamente formaban parte de sus derechos. Además, señalaron que se les ha ofrecido adquirir paquetes de consumo dentro del inmueble con precios que van desde los 123 mil 499 hasta los 261 mil 652 pesos.

En entrevista con el programa Órbita Deportiva, Roberto Ruano, representante de los propietarios afectados, lanzó un llamado directo a Emilio Azcárraga para abrir una mesa de negociación y resolver el conflicto.
El dirigente afirmó que durante más de un año han buscado el diálogo sin obtener respuestas favorables y acusó a la administración de incumplir los contratos establecidos con los dueños de los espacios.
Ruano advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, los palcohabientes cuentan con el respaldo de diversos grupos sociales y están dispuestos a realizar movilizaciones para presionar a las autoridades y a la empresa administradora.
Incluso, aseguró que contemplan acciones que podrían afectar la realización del partido inaugural del Mundial, con el objetivo de exigir el respeto a los derechos que consideran adquiridos.

¿Por qué comenzaron las inconformidades?
Los títulos de propiedad adquiridos durante la construcción del estadio tienen vigencia hasta 2065 y establecen que sus dueños pueden acceder sin costo a los eventos celebrados en el recinto.
Sin embargo, las exigencias de la FIFA para operar bajo el esquema de “sede limpia” durante la Copa del Mundo han generado un choque de intereses, ya que el organismo busca tener control total sobre boletos, accesos, áreas exclusivas y servicios.
De acuerdo con los palcohabientes, el conflicto surgió cuando se cedió ese control a la FIFA sin respetar los derechos previamente establecidos en sus contratos. La situación incluso derivó en sanciones económicas para la empresa administradora. Con el tiempo agotándose, persiste la incertidumbre sobre si se alcanzará un acuerdo antes del partido inaugural entre México y Sudáfrica.
