El colapso del PRI se aceleró al perder la presidencia en el año 2000 y recientemente el bastión priista por excelencia: el Estado de México.
En las últimas tres décadas, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha experimentado un declive histórico que lo ha llevado de ser la fuerza política dominante en México a ocupar un papel marginal.
Desde los años 90, el partido tricolor comenzó a perder gubernaturas clave, pasando de controlar 25 estados en 1997 a solo dos en la actualidad: Coahuila y Durango.
Este colapso se aceleró con la pérdida de la presidencia en el año 2000 y se profundizó en 2021, cuando Morena arrebató al PRI varios de sus bastiones históricos, como el Estado de México e Hidalgo.
La falta de renovación interna, los escándalos de corrupción y el ascenso de nuevas fuerzas políticas han marcado el ocaso de un partido que alguna vez fue sinónimo de poder en el país.

No olvides seguirnos en FACEBOOK, X y TIKTOK
Autor: Edward E. López
