Trump aseguró que sus amenazas arancelarias han permitido a su país recuperar una inversión privada de 4 billones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su postura de que no desea autos fabricados en México o Canadá, sino que las empresas automotrices establezcan sus plantas dentro del territorio estadounidense, como una de sus políticas que buscan la supremacía imperialista de su país.
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Desde la Casa Blanca, el mandatario republicano anunció que aproximadamente 4 billones de dólares han regresado a su país de parte de compañías automotrices que inicialmente planeaban construir tres plantas en México, pero que desistieron debido a las nuevas políticas comerciales de su gobierno.
“No tendríamos los trabajos, las ganancias, los impuestos, no tendríamos nada. Lo único que obtendríamos sería desempleo y fábricas vacías. Esos días se acabaron”, declaró Trump.

Trump no quiere autos de México o Canadá
Donald Trump detalló que ahora estas plantas serán construidas en Estados Unidos. Como ejemplo, mencionó que Honda se encuentra estableciendo una nueva fábrica en Indiana, además de que otras compañías también han decidido invertir en territorio estadounidense.

El pasado 5 de marzo, Trump exentó de aranceles a los automóviles fabricados en México y Canadá, un día después de imponer una tarifa del 25 por ciento a todos los productos importados de estos países. La exención tiene una duración de un mes y abarca los vehículos protegidos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Según Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, la exención busca evitar desventajas económicas para los fabricantes estadounidenses y se ha discutido directamente con empresas como Stellantis, Ford y General Motors.

La imposición de tarifas representaría un fuerte golpe para las economías de los tres países, ya que muchas líneas de producción de fabricantes estadounidenses están parcialmente instaladas en México y Canadá. En respuesta, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha considerado la posibilidad de buscar nuevos socios comerciales si Estados Unidos mantiene su política arancelaria.

EU reitera que habrá aranceles en abril
Trump ha argumentado que tanto México como Canadá no han hecho lo suficiente para combatir el tráfico de fentanilo y el paso de migrantes sin visa por la frontera, por lo que está utilizando los aranceles como herramienta de presión.
Estados Unidos aplazó los aranceles a México y Canadá hasta el próximo 2 de abril, cuando entrarán en vigor los llamados “aranceles recíprocos”. Esta medida consiste en gravar los productos de un país que ingresan a Estados Unidos al mismo nivel que los bienes estadounidenses enfrentan en esos mercados.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que Washington podría suspender estos aranceles si los países eliminan las prácticas que considera injustas, como barreras regulatorias o subvenciones que reducen artificialmente los costos de producción.
Trump defiende que estas medidas fortalecen la economía estadounidense al fomentar la inversión local y aumentar la recaudación fiscal. Además, busca profundizar los recortes de impuestos a los multimillonarios implementados durante su primer mandato (2017-2021).

Finalmente, el gobierno de la presidenta Sheinbaum confía en poder evitar estos impuestos, ya que actualmente los productos importados de Estados Unidos no tienen gravámenes. De no lograrse un acuerdo, las nuevas tarifas se sumarían al 25 por ciento ya aplicado sobre las exportaciones de acero y aluminio provenientes de México.
