Donald Trump responsabilizó a la administración del demócrata Joe Biden del actual escenario bélico entre Rusia y Ucrania.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido su postura hacia Moscú tras su reciente encuentro en Roma con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski. En declaraciones públicas, Trump acusó al presidente ruso, Vladímir Putin, de no tener una voluntad real de detener la guerra en Ucrania, e insinuó la posibilidad de imponer nuevas sanciones.
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Sus palabras llegan en un momento de recrudecimiento de los ataques rusos contra objetivos civiles, lo que ha provocado un repunte de las tensiones internacionales. Sin embargo, también se suman al desastre provocado por el propio Trump que en un intento por “solucionar el conflicto en menos de un día” trató el tema de manera superficial.

EU acusa a Rusia de dar “largas” para frenar guerra
Durante su regreso a Washington, Trump difundió un mensaje a través de su red Truth Social en el que expresó serias dudas sobre la disposición de Putin a negociar la paz.
“Putin no tenía ningún motivo para lanzar misiles contra zonas civiles”, escribió, advirtiendo que el líder ruso “tal vez no quiera detener la guerra” y que podría estar utilizando las negociaciones como una táctica para consolidar posiciones.

El mandatario estadounidense planteó la posibilidad de imponer sanciones bancarias y sanciones secundarias, criticando además la actuación de anteriores administraciones, a las que responsabilizó del escenario actual en Europa del Este.
Estas afirmaciones coincidieron con la reunión entre el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y el propio Putin, donde el Kremlin aseguró estar dispuesto a reanudar negociaciones sin condiciones, aunque con un escepticismo latente por parte de Washington y Kiev.

Trump condena recientes ataques a Ucrania
La condena de Trump se produjo tras una nueva oleada de ataques rusos que causó múltiples víctimas en Ucrania, entre ellas al menos cuatro muertos en Kostyantynivka y Pavlohrad. Además, las fuerzas rusas lanzaron cerca de 150 drones explosivos en varias regiones ucranianas, aumentando la alarma internacional.
En su comunicado, Trump calificó estos bombardeos de “injustificables” y advirtió de la necesidad de “tratar a Rusia de manera diferente” para evitar más pérdidas humanas. La comunidad internacional, incluyendo al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ha advertido que estas acciones podrían constituir crímenes de guerra.

Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, subrayó que la próxima semana será “decisiva” para definir el futuro de la implicación estadounidense en el conflicto, señalando que un acuerdo negociado será inevitable para poner fin a la guerra que ya supera los tres años de duración.
