El joven mexicano fue detenido por una infracción vial menor mientras conducía, que escaló hasta una retención migratoria.
Carlos Martín González, un joven mexicano de 26 años que viajó a Estados Unidos con visa de turista, ha sido detenido en circunstancias que su familia califica como injustas y violatorias de sus derechos humanos.
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La detención ocurrió en Orlando, Florida, durante lo que sería un viaje de paseo y recreación.

Mexicano con visa de turista es llevado a Alligator Alcatraz
De acuerdo con información difundida por Univisión, el joven fue detenido por una infracción vial menor mientras conducía un vehículo sin registro válido.
Lo que parecía una sanción administrativa rutinaria escaló rápidamente cuando la Patrulla de Carreteras decidió aplicarle una immigration hold (una retención migratoria) sin ofrecer argumentos claros que justificaran tal medida.
Carlos fue trasladado al Centro de Detención Baker County, conocido popularmente como “Alcatraz de los Caimanes” o Alligator Alcatraz, por estar ubicado en una zona pantanosa y de difícil acceso. Su familia denuncia que desde su ingreso ha permanecido completamente aislado e incomunicado.

“No ha podido tener representación consular. El cónsul de México no ha logrado avances, y ni siquiera se le ha asignado un número de caso migratorio”, señalaron sus familiares.
Esta falta de registro impide iniciar cualquier proceso legal en su defensa.
“La abogada ha enviado cartas, pero no hay respuesta”, añadió su equipo legal.
¿Cómo es la prisión Alligator Alcatraz?
Legisladores estatales y federales de Florida han denunciado las condiciones inhumanas en las que se encuentran al menos 750 migrantes detenidos en el nuevo centro de detención Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades.
“750 humanos en jaulas. No nos permitieron hablar con ellos ni caminar por las áreas ocupadas. Hay inmigrantes sin antecedentes criminales”, relató el senador estatal Carlos Guillermo Smith tras visitar el lugar.

La congresista Debbie Wasserman Schultz añadió que hay hasta “32 detenidos por jaula”, sin privacidad, durmiendo junto a los baños y bebiendo agua del mismo lugar donde defecan.
Construido en una semana sobre una pista de aterrizaje abandonada, el centro opera con tiendas de campaña y remolques en una zona remota y pantanosa, infestada de caimanes y con temperaturas de hasta 40 grados.
Migrantes como el reguetonero cubano La Figura, detenido el 3 de julio, aseguran que viven “como perros”, sin acceso a agua potable, medicinas ni abogados, mientras enfrentan picaduras de mosquitos gigantes y falta de luz.

Familiares y abogados han denunciado incomunicación, tortura psicológica, alimentación en mal estado y detenciones sin fundamento, incluso para personas con residencia legal.
El Departamento de Seguridad Nacional calificó las denuncias como “falsas”, mientras que autoridades estatales aseguran que el lugar “cumple con los estándares”.
