En el Primer Informe de AMLO, el 45 por ciento de la población era apartidista y, con Sheinbaum, esa cifra cayó al 19 por ciento.
En tiempo récord, AMLO y Claudia Sheinbaum han logrado reducir el segmento de ciudadanos que se identifican como apartidistas: según la encuesta de Enkoll para El País, hoy solo el 19 por ciento se mantiene sin afinidad política clara.
Esta caída refleja el avance de la Cuarta Transformación como narrativa dominante, capaz de absorber incluso a perfiles que antes se declaraban neutrales. La estrategia de Sheinbaum, que combina continuidad obradorista con gestión técnica, ha generado una adhesión transversal que diluye la pluralidad electoral.
El fenómeno también revela cómo el voto popular, los programas sociales, la reforma judicial y el discurso de austeridad republicana han convertido a los “sin partido” en simpatizantes activos. Lo que antes era distancia crítica, hoy se traduce en aprobación institucional.

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Autor: Edward E. López
