Donald Trump aseguró estar listo para tomar medidas y sanciones contra Rusia una vez que la OTAN le deje de comprar petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra entre Rusia y Ucrania podría terminar si los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dejan de comprar petróleo ruso y aplican aranceles de entre 50 y 100 por ciento a China por adquirir crudo de Moscú.
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A través de su red social, Trump criticó que el compromiso de la OTAN para “ganar la guerra” ha sido “mucho menos del 100 por ciento”, y calificó de “impactante” que varios miembros de la alianza militar mantengan relaciones comerciales con Rusia. Dirigiéndose a los aliados, el presidente advirtió que esas compras “debilitan enormemente su posición negociadora y su poder de negociación sobre Rusia”.

El Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio informó que desde 2023 Turquía, miembro de la OTAN, se ha posicionado como el tercer mayor comprador de petróleo ruso, solo detrás de China e India. A la lista se suman Hungría y Eslovaquia, lo que genera tensiones al interior de la alianza, conformada por 32 Estados.
Trump sostuvo que una prohibición de las importaciones energéticas rusas, acompañada de fuertes aranceles a China, “sería de gran ayuda para terminar esta guerra mortal, pero ridícula”. El mandatario insistió en que “China tiene un fuerte control, e incluso dominio, sobre Rusia” y que gravámenes de hasta 100 por ciento “romperán ese dominio”.

En esa línea, ya impuso aranceles de 25 por ciento a los productos procedentes de India por su compra de energía a Rusia. Además, culpó a su predecesor, Joe Biden, y al presidente ucranio Volodymyr Zelensky de la continuidad del conflicto, sin mencionar directamente a Vladímir Putin como responsable de la invasión iniciada en 2022.
Trump presiona a la OTAN para dejar de comprar petróleo ruso
Trump también recordó que su planteamiento fue discutido en una llamada con ministros de finanzas del Grupo de los Siete (G7), donde funcionarios estadounidenses pidieron un “frente unificado” para cortar los ingresos que sostienen la guerra de Rusia.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron poco después de que varios drones rusos ingresaran en el espacio aéreo de Polonia, país miembro de la OTAN. Aunque Varsovia derribó los artefactos, el presidente minimizó el hecho y lo describió como un posible “error”.

La reacción de Trump contrastó con la del secretario de Estado, Marco Rubio, quien calificó la incursión como “inaceptable y peligrosa”, al tiempo que instó a evaluar si Moscú envió deliberadamente los drones a territorio polaco, lo que podría escalar el conflicto.
Pese a que Trump prometió durante su campaña resolver la guerra de forma rápida, incluso en cuestión de días, hasta ahora no ha puesto en marcha medidas que ejerzan presión directa sobre Rusia. En cambio, su reunión con Putin en Alaska, realizada el mes pasado, no logró avances concretos hacia la paz.

Mientras tanto, Estados Unidos y sus aliados europeos han adoptado un tono más firme. En el Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora interina Dorothy Shea advirtió que Washington “defenderá cada centímetro del territorio de la OTAN”. Por su parte, el Reino Unido impuso nuevas sanciones al comercio de crudo ruso, prohibiendo 70 embarcaciones vinculadas al transporte de hidrocarburos y penalizando a 30 empresas e individuos, incluidas firmas de China y Turquía.
