En el año 2000 el PAN derrotó al PRI en la elección presidencial marcando el fin de su hegemonía y el inicio de la alternancia democrática.
La debacle del PAN comenzó a gestarse tras los resultados electorales de 2018 y se profundizó en 2024, cuando el partido perdió fuerza territorial, liderazgo nacional y credibilidad ciudadana.
Las alianzas con PRI y PRD, lejos de fortalecerlo, diluyeron su identidad ideológica y generaron fracturas internas. La falta de renovación generacional, el desgaste de figuras como Marko Cortés y la desconexión con votantes jóvenes aceleraron la crisis.
En respuesta, el PAN emprendió una renovación estratégica en 2025, encabezada por Jorge Romero Herrera, que incluyó un nuevo logotipo, ruptura con coaliciones, apertura a liderazgos ciudadanos y promesas de autonomía institucional.
Esta ruta de crisis y relanzamiento busca reposicionar al partido como una oposición firme, moderna y capaz de competir en las elecciones de 2027 sin repetir los errores del pasado.

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Autor: Edward E. López
