Los granadazos de Morelia en 2008 fueron señalados como otro montaje del gobierno de Felipe Calderón, donde se habrían fabricado culpables.
El episodio de los granadazos de Morelia ocurrido el 15 de septiembre de 2008 en Michoacán se ha convertido en un símbolo de los presuntos montajes del gobierno de Felipe Calderón, pues investigaciones recientes revelan que tres hombres fueron presentados como responsables tras sufrir secuestros, tortura y confesiones forzadas.
La Fiscalía General de la República (FGR) y periodistas como Laura Sánchez Ley han documentado irregularidades en la actuación de la Unidad Especializada en Investigación de Terrorismo, así como la presunta participación del general Mario Arturo Acosta Chaparro en la fabricación de culpables. Este caso expone la fragilidad de la justicia mexicana, la manipulación de la opinión pública, y la utilización de la seguridad nacional como herramienta política.
El atentado con granadas durante las fiestas patrias dejó ocho muertos y más de 100 heridos, marcando un antes y un después en la guerra contra el narcotráfico. Hoy, el tema reabre el debate sobre la legitimidad democrática, la responsabilidad institucional, la impunidad administrativa, y la necesidad de fortalecer la transparencia gubernamental y la rendición de cuentas.
El montaje histórico de Morelia se suma a otros episodios cuestionados del sexenio calderonista, reflejando tensiones entre ética pública, gobernabilidad democrática, y la exigencia ciudadana de justicia social y credibilidad política en la agenda nacional y la política mexicana.

No olvides seguirnos en FACEBOOK, X y TIKTOK
Autor: Edward E. López
