La enfermera Sarah Mullally llegó a la Iglesia anglicana en sustitución de Justin Welby, implicado en un escándalo de agresión sexual.
A los 40 años, Sarah Mullally, una exenfermera oncológica se convirtió en sacerdotisa. Hoy, a sus 63 años fue envestida como la primera arzobispa de Canterbury, lo que la convierte en la primera mujer en liderar la Iglesia anglicana.
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En enero de este año, Sarah Mullally se convirtió formalmente en arzobispa de Canterbury, pero fue hasta este miércoles 25 de marzo cuando inició su ministerio público como jefa de la Iglesia de Inglaterra y como líder espiritual de la Comunión Anglicana mundial.
La comunión es una asociación de iglesias independientes, de la que forma parte la Iglesia Episcopal en Estados Unidos, que en conjunto suman más de 100 millones de miembros.

Iglesia anglicana nombra a su primera mujer obispa
El nombramiento de Sarah Mullally se convirtió en un hecho histórico dentro de la iglesia, tanto por su significado institucional como por el mensaje de inclusión que buscó proyectar. Desde su designación, la exenfermera señaló:
“Tengo la intención de ser una pastora que permita que el ministerio y la vocación de todos florezcan, sea cual sea nuestra tradición”.

Asimismo, reconoció a quienes abrieron camino antes de su llegada:
“Hoy doy gracias por todas las mujeres y los hombres… que allanaron el camino para este momento. Y a todas las mujeres que me precedieron, gracias por su apoyo y su inspiración”.

A la ceremonia acudieron figuras destacadas, entre ellas el príncipe William, la princesa Catherine y el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, junto con representantes de distintas iglesias pertenecientes a la comunión. También se contó con la participación de delegaciones del Vaticano y de la Iglesia Ortodoxa.
El acto se llevó a cabo durante la Fiesta de la Anunciación, una fecha de gran simbolismo que conmemora el momento en que María recibió su llamado. Este evento se inscribió en la larga historia de la Iglesia de Inglaterra, cuyos orígenes dataron del año 597 y cuya separación de Roma ocurrió en el siglo XVI.

¿Quién es Sarah Mullally?
Sarah Mullally asumió el liderazgo como arzobispa en un contexto especialmente complejo para la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana, marcado por tensiones internas y cuestionamientos institucionales.
Su llegada se interpretó como un punto de inflexión que pudo haber acentuado las diferencias entre sus miembros, particularmente en temas como el papel de las mujeres y la inclusión de las personas LGBTQ+.

A ello se sumaron las críticas persistentes por la incapacidad de la iglesia para erradicar los escándalos de abusos sexuales que durante más de una década generaron desconfianza y divisiones.
Mullally tomó el relevo de Justin Welby, quien anunció su renuncia en noviembre de 2024 tras recibir fuertes señalamientos por no actuar con firmeza ni notificar a las autoridades sobre denuncias de abuso físico y sexual vinculadas a un voluntario en un campamento religioso.

Nacida en 1962 en Woking, al suroeste de Londres, Sarah Mullally construyó una trayectoria profesional destacada antes de su vida eclesiástica. Se formó y trabajó como enfermera en el Servicio Nacional de Salud, hasta convertirse, a los 37 años, en la jefa de enfermería de Inglaterra, siendo la persona más joven en ocupar ese cargo. Mientras desempeñaba esa responsabilidad, inició su formación religiosa.

En 2015 alcanzó el rango de obispa, convirtiéndose en la cuarta mujer en lograrlo dentro de la Iglesia de Inglaterra. En 2018 fue nombrada obispa de Londres. Durante su investidura, evocó su pasado al portar un broche con la hebilla de su antiguo cinturón de enfermera.

