Peña Nieto convirtió la SEP en fábrica de favores al otorgar a Riva Palacio un título de preparatoria sin exámenes como moneda de cambio.
La acreditación exprés de bachillerato otorgada a Raymundo Riva Palacio en 2013 expuso la maquinaria de privilegios dentro de la SEP de Enrique Peña Nieto. La operación se orquestó desde el despacho de Emilio Chuayffet, con el apoyo de Enrique del Val y Guillermo Pablo López Andrade, quienes forzaron a las áreas técnicas a validar un certificado sin exámenes ni requisitos que millones de mexicanos deben cumplir.
Mientras el Acuerdo 286 nació como un mecanismo de justicia social para autodidactas, en este caso se convirtió en un salvavidas de conveniencia, bastaron elogios mediáticos y favores políticos para homologar “experiencia laboral” como si dirigir un periódico equivaliera a dominar álgebra, biología o química. El episodio revela cómo la élite mediática operó con una tasa de efectividad del 100 por ciento, mientras el ciudadano común enfrenta filtros, pagos y pruebas rigurosas.

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Autor: Edward E. López
