Donald Trump apenas se enteró que la mayoría de la mano de obra calificada que mueve a Estados Unidos viene de México y Centroamérica.
El gobierno de Donald Trump ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) detener temporalmente las redadas antiinmigrantes en Estados Unidos.
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Trump tomó esa decisión ante el impacto económico y social que ha tenido la medida. De acuerdo con cifras recientes, el tamaño de la fuerza laboral estadounidense se redujo en mayo, en parte debido a la mayor caída consecutiva en el número de trabajadores nacidos en el extranjero en la fuerza laboral desde 2020.

El mandatario admitió mediante una publicación en su cuenta de Truth Social que los sectores productivos estadounidenses están siendo afectados por perder mano de obra calificada con mucha experiencia:
“Nuestros grandes agricultores y la gente del sector hotelero y de ocio han estado afirmando que nuestra política migratoria tan agresiva les está quitando trabajadores muy buenos y con muchos años de experiencia, y que esos empleos son casi imposibles de reemplazar”.
El presidente reiteró que esta situación ameritará cambios en su estrategia contra la migración irregular que impliquen el uso del sentido común para reconocer que dentro del sector latino existen empleados valiosos que no son delincuentes.

Gobierno de EU confirma que detendrá redadas de ICE
El Departamento de Estado de EU confirmó a ABC News que se habría girado una orden al ICE para suspender las operaciones contra migrantes ilegales en establecimientos pertenecientes a sectores productivos clave:
“Se pide que se suspendan todas las investigaciones-operaciones de cumplimiento de la ley en centros de trabajo en el sector de agricultura (incluyendo acuicultura y plantas empacadoras de carne), restaurantes y hoteles”.

Esta instrucción ha sido aceptada por el Departamento de Seguridad Nacional quienes reiteraron su disposición a seguir trabajando para sacar a los peores criminales ilegales de las calles de EU.
Las industrias que alimentan a los estadounidenses estarían atravesando una crisis severa debido a que los trabajadores migrantes en situación irregular han optado por esconderse, dejando de acudir a sus labores para evitar ser detenidos y deportados en las redadas masivas.

Esta decisión se da en medio de una creciente protesta en contra de las redadas de Trump en lugares de trabajo y áreas en las que se concentran trabajadores migrantes.
La semana pasada inició un movimiento en Los Ángeles, California que se ha extendido a otros estados como Austin, Chicago y Nueva York.

