El proyecto aprobado con la Cámara Baja de EU combina recortes fiscales, incentivos a la inversión y reducciones de gasto público.
La Cámara Baja de EU aprobó este jueves el ambicioso plan de recortes fiscales y de gasto público impulsado por el presidente Donald Trump, en una ajustada votación de 218 a 214, que marca un hito legislativo para su administración.
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El paquete legislativo, de más de 800 páginas, combina una serie de recortes fiscales, incentivos a la inversión y reducciones de gasto público alineados con las principales prioridades republicanas.

Según sus promotores, la medida busca dinamizar la economía, atraer capital y reforzar la seguridad nacional, aunque sus detractores advierten sobre impactos fiscales y desigualdad social.
Cámara Baja de EU aprueba plan fiscal de Donald Trump
El proyecto de ley, valorado en 4.5 billones de dólares, fue respaldado casi en su totalidad por los republicanos, salvo por dos de sus miembros que se sumaron al rechazo unánime de los demócratas.
La aprobación representa una victoria política clave para Trump, quien busca consolidar su agenda económica, y también para los líderes republicanos del Congreso que se comprometieron a sacar adelante la iniciativa antes del 4 de julio.

“Tenemos una gran tarea por delante”, declaró el presidente de la Cámara, Mike Johnson, republicano por Luisiana. “Con un proyecto de ley grande y hermoso, haremos que este país sea más fuerte, más seguro y más próspero que nunca”.

La aprobación no estuvo exenta de tensiones. El líder demócrata Hakeem Jeffries, de Nueva York, protagonizó un maratónico discurso de más de ocho horas en el pleno de la Cámara en un intento por retrasar la votación.
Aun así, los líderes republicanos trabajaron durante la noche para convencer a los legisladores escépticos de apoyar la propuesta, incluidos contactos directos del propio Trump.
¿En qué consiste el plan fiscal de Trump?
Entre estas se incluyen la eliminación de impuestos sobre propinas y pago de horas extras, la posibilidad de deducir intereses de ciertos préstamos automotrices y una deducción de 6 mil dólares para adultos mayores que perciban menos de 75 mil dólares anuales.
El impacto de estas medidas sería desigual entre los contribuyentes. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), las personas de bajos ingresos podrían perder hasta mil 600 dólares al año, mientras que los contribuyentes de ingresos medios verían reducciones fiscales de entre 500 y mil 500 dólares.
Para compensar parcialmente esta pérdida de ingresos fiscales, el plan contempla recortes significativos en programas sociales como Medicaid, del que dependen más de 71 millones de personas, y en la asistencia alimentaria destinada a ciudadanos de bajos recursos.

Otro punto controvertido es la propuesta de imponer un impuesto del 1 por ciento a las remesas enviadas en efectivo desde Estados Unidos. Aunque inicialmente se planteó un gravamen del 5 por ciento, y luego del 3.5 por ciento, la versión actual contempla una tasa más baja.
No obstante, esta medida afectaría principalmente a México, el mayor receptor mundial de remesas. La presidenta Claudia Sheinbaum ya ha anticipado que su gobierno buscará formas de compensar ese dinero en caso de que el impuesto se promulgue.
