El gobierno de México dejó claro a la administración de Trump que cualquier acción contra el crimen organizado debe ser bilateral.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reafirmó este sábado que el gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, no permitirá que fuerzas armadas estadounidenses operen en territorio nacional. El posicionamiento oficial enfatizó que cualquier acción conjunta contra el crimen organizado debe apegarse al respeto irrestricto de la soberanía y las leyes mexicanas.
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Dicha determinación llegó después de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacara que ambos países mantienen una alianza sólida para enfrentar a los cárteles, y de que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que autoriza el uso de las fuerzas armadas estadounidenses contra estas organizaciones criminales.

Trump autoriza el uso de fuerzas militares contra carteles en LA
El viernes, diversos medios estadounidenses revelaron que el presidente Donald Trump firmó una orden secreta que faculta al Pentágono a emplear la fuerza militar contra cárteles de droga designados como organizaciones “terroristas” en varios países, entre ellos México, Venezuela, Haití y El Salvador.
Según reportes del New York Times y Wall Street Journal, la medida abre la puerta a operaciones en aguas y territorios extranjeros, incluso con el uso de fuerzas especiales, drones y misiones de interdicción.

Si bien algunos funcionarios estadounidenses sostuvieron que cualquier acción sería coordinada con México, otros admitieron que la orden contempla escenarios de intervención unilateral. Este contexto ha generado preocupación, especialmente después de que Trump, en su primer mandato, llegara a proponer ataques militares contra objetivos en territorio mexicano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la medida al señalar que la designación de los cárteles como organizaciones terroristas “cambia el enfoque” y permite tratarlos como una amenaza de seguridad nacional, no solo como criminales. Analistas militares han advertido que una intervención sin el consentimiento del gobierno mexicano tendría un impacto negativo severo en la cooperación bilateral.

Gobierno de México no permitirá intervención de EU
En un comunicado de siete puntos, la SRE dejó en claro que la colaboración con Estados Unidos se basa en principios de confianza mutua, responsabilidad compartida, igualdad soberana, respeto a la integridad territorial y cooperación sin subordinación. Subrayó que cada país debe trabajar dentro de su propio territorio para atender las causas estructurales de la violencia, el narcotráfico y el tráfico de armas.
La SRE recordó que México cuenta con una Estrategia Nacional de Seguridad enfocada en construir la paz con justicia, atendiendo las raíces del problema y combatiendo la impunidad. Reiteró que el combate al tráfico ilícito de drogas y armas es prioritario para ambos países, pero que la vía adecuada es el diálogo y la coordinación binacional, siempre en estricto apego a la soberanía.
“México no aceptaría la participación de fuerzas militares estadounidenses en nuestro territorio”, puntualizó la Cancillería, advirtiendo que cualquier acción contra el crimen organizado deberá ser ejecutada por autoridades nacionales, con apoyo internacional limitado a la cooperación técnica, de inteligencia y logística.

Finalmente, el gobierno mexicano, afirmó, seguirá trabajando con Washington en un marco de respeto mutuo, pero sin abrir la puerta a presencia militar extranjera en suelo mexicano.
