El Chocorrol es presunto operador del cartel de La Familia Michoacana y cuenta con al menos siete órdenes de aprehensión.
Durante un operativo coordinado entre autoridades federales y estatales en la costa de Oaxaca, fue detenido Alejandro O.S., conocido como El Chocorrol. El sujeto era buscado por su presunta participación en al menos 12 homicidios cometidos en Oaxaca y Guerrero en los últimos dos años.
TE PUEDE INTERESAR:
https://sinlineamx.com/coca-cola-reducira-calorias-bebidas-impuesto-refrescos/
Su captura se logró tras un fuerte enfrentamiento armado en el que resultó herido. Con su detención, las autoridades consideran que se debilitó una parte importante de la estructura criminal que opera en la zona limítrofe entre ambos estados, una región marcada por la violencia y las disputas entre grupos delictivos.
¿Quién es El Chocorrol, presunto sicario?
Las autoridades ministeriales confirmaron que Alejandro O.S., alias El Chocorrol, no trabajaba por su cuenta. Formaba parte de una red mucho más grande. De acuerdo con la Fiscalía, fue reclutado y entrenado por una célula de La Familia Michoacana, uno de los cárteles más antiguos y poderosos del país.

El día de su detención, El Chocorrol realizaba una transacción de droga con otro hombre que, en medio del caos, logró escapar. El operativo fue coordinado entre fuerzas federales y estatales: participaron elementos de la Sedena, Semar, Guardia Nacional y Policía Estatal, quienes actuaron tras semanas de seguimiento e inteligencia.
Su perfil revela mucho más que un simple sicario. Los reportes señalan que mantenía nexos con La Familia Michoacana, pero también con el Cartel de Acapulco y Guerreros Unidos. En otras palabras, formaba parte de una red entrelazada que compartía recursos, armas y protección, ampliando su poder y su capacidad de corrupción.
Hieren a sicario de La Familia Michoacana durante detención
Durante el intento de captura, El Chocorrol respondió a tiros. La balacera fue intensa, pero las fuerzas de seguridad lograron someterlo. Herido, fue trasladado al Hospital Civil de Oaxaca, donde permanece bajo fuerte vigilancia mientras avanza su proceso legal.

Alejandro no era un delincuente menor. Las investigaciones lo ubican como uno de los principales operadores de un grupo criminal que domina la región de la Costa, responsable de buena parte de la violencia en esa zona. Su poder se extendía por los límites entre Guerrero y Oaxaca, una ruta clave para el tráfico de drogas y armas.
La carpeta de investigación detalla que su último crimen ocurrió el 30 de septiembre, en la carretera estatal 125, rumbo a San Juan Cacahuatepec. Además, enfrentaba siete órdenes de aprehensión emitidas por un juez del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Un historial largo, brutal y finalmente interrumpido.
