Chavira aseguró que la 4T no surgió para sustituir élites por otras, ni para administrar privilegios bajo nuevos discursos.
La senadora Guadalupe Chavira de la Rosa presentará un exhorto ante la Comisión Permanente para demandar que el poder político, el económico y la representación social, que incluye liderazgos sindicales, se apeguen a la ética.
TE PUEDE INTERESAR:
Vicente Fox reconoce que fingió “ser pueblo” para ganar la presidencia en 2006
En medio de distintos señalamientos en las últimas semanas a liderazgos políticos y sindicales de conductas irregulares, Chavira de la Rosa llamó a seguir construyendo el proyecto de la transformación “con humildad, congruencia y con una ética firme”.
“Caminemos con el pueblo, nunca por encima de él, recordando que la transformación verdadera solo se sostiene cuando nadie, absolutamente nadie, se siente fuera del alcance de sus principios”, manifestó la legisladora.

El llamado de la senadora Guadalupe Chavira es para que se cuide la esencia del proyecto de un movimiento que nació con la convicción de que a través de la política se puede gobernar con la justicia, austeridad y rectitud que el pueblo espera.
“No surgimos para sustituir élites por otras, ni para administrar privilegios bajo nuevos discursos, sino para transformar de raíz la vida pública del país, poniendo siempre al pueblo en el centro y a quienes menos tienen como prioridad”, recalcó Chavira.
En el exhorto que presentará en la sesión de la Comisión Permanente, Chavira de la Rosa señala que el Movimiento de la Cuarta Transformación nació de la convicción profunda de que la política podía recuperar su sentido ético, su vocación de servicio y su compromiso con la justicia social.

Chavira llama a cuidar principios de la 4T
Guadalupe Chavira reiteró que aquellos que vienen de la lucha social y de la izquierda histórica saben que el poder, en cualquiera de sus formas, no es un fin en sí mismo.
“El poder político, el poder económico y la representación social solo tienen legitimidad cuando se ejercen con responsabilidad, con límites claros y con respeto absoluto al interés general. Cuando alguno de estos se desentiende de la ética, se rompe el equilibrio que sostiene la confianza pública. Nuestros principios son claros y no admiten excepciones: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”.
La fundadora de Morena aseveró que esos valores no distinguen cargos, trayectorias, sectores ni formas de influencia y obligan por igual a quienes legislan, a quienes gobiernan, a quienes representan causas sociales y a quienes participan en la vida pública desde espacios de organización, liderazgo o interlocución.
Exigió que no se confunda la cercanía política con permiso moral, pues cuidar la esencia del proyecto es actuar con congruencia y no normalizar prácticas que, aunque legales en apariencia, pueden alejarse del espíritu de justicia, austeridad y rectitud que el pueblo espera de nosotros.

La senadora Chavira enfatizó que la ética no es selectiva ni sectorial, ni depende del tamaño de una organización, sino que es una exigencia que debe guiar toda forma de liderazgo porque el mandato popular ha sido claro cuando votó a favor de una recomposición institucional sin destruir lo logrado, pero tampoco simular.
“El mandato es revisar, corregir y poner límites. Es garantizar que la ley sirva al bien común y que la ética acompañe siempre al ejercicio del poder, cualquiera que sea su origen porque nuestro pueblo es sabio y profundamente espiritual. Cree en la palabra cumplida, en la justicia que equilibra y en el ejemplo que enseña. No exige perfección, pero sí coherencia. No pide discursos impecables, sino conductas íntegras. Esa es la brújula moral que debe guiarnos todos los días”, concluyó.
