China envió ayuda a Cuba debido a la falta de acceso a productos básicos y a la crisis energética que enfrenta el país caribeño.
El gobierno de China, encabezado por Xi Jinping, aprobó el envío de una ayuda emergente a Cuba que contempla asistencia financiera por 80 millones de dólares, así como un donativo de 60 mil toneladas de arroz, informó este martes la Presidencia de la isla.
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El anuncio fue transmitido por el embajador de Beijing en La Habana, Hua Xin, al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, durante un encuentro celebrado en el Palacio de la Revolución.

En la reunión, el mandatario cubano destacó “la intensa actividad” del diplomático chino en los últimos días, en particular la entrega realizada este lunes de la primera parte de un donativo previo, consistente en 30 mil toneladas de arroz aprobadas anteriormente por el Gobierno chino.
China envía 80 mdd y 60 mil toneladas de arroz a Cuba
La ayuda llega en medio de una grave crisis económica que atraviesa Cuba, marcada por la escasez de productos básicos y una profunda crisis energética.
La falta de combustibles y las frecuentes averías en centrales eléctricas con décadas de explotación han provocado prolongados apagones diarios en gran parte del país.
Además, el país latinoamericano enfrenta una fuerte inflación, la contracción de la actividad económica y un proceso creciente de dolarización.

Las autoridades cubanas atribuyen esta situación a la conjunción de los efectos de la pandemia de covid-19, el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y el impacto de políticas económicas y monetarias que no han logrado revertir la crisis.
De acuerdo con datos oficiales, la economía cubana se contrajo 1.1 por ciento en 2024 y acumula una caída del 11 por ciento en los últimos cinco años.
China no buscaría competir por influencia en Occidente
Este miércoles, China señaló que no competirá por influencia en Occidente, en medio de amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tomar el control de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca.
Cuestionado sobre si Pekín veía con buenos ojos el “caos” generado por esta situación, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, afirmó en una rueda de prensa periódica que China no busca disputar influencia con otros países.

“No tenemos intención de competir por la influencia con ningún país, ni lo haríamos nunca”, aseguró.
Guo subrayó que China mantiene intercambios amistosos con todas las naciones “sobre la base del respeto mutuo y la igualdad”, y reiteró el compromiso de Pekín de actuar como una fuerza “positiva, estabilizadora y constructiva” en el escenario internacional.

Desde Europa, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, advirtió que una escalada de aranceles transatlánticos solo beneficiaría a China y Rusia, al profundizar las “divisiones entre aliados”.
