La presencia de Trump en la entrega de la Copa del Mundo rompe con el protocolo, pero la Casa Blanca defendió su participación.
La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump asistirá este domingo 19 de julio a la gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina; esto, en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey.
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Será la primera vez que Trump acuda en persona a un partido del torneo; luego de ausentarse tanto de la inauguración como de los encuentros de la selección estadounidense.
Su presencia no será solo protocolar. Trump bajará a la cancha para entregar personalmente el trofeo al capitán del equipo campeón.
El gesto que la propia Casa Blanca describió como el cierre de “la Copa del Mundo más vista, más segura y más exitosa en la historia de Estados Unidos”.
Trump e Infantino entregarán la Copa del Mundo al campeón
La confirmación llegó primero desde la Casa Blanca y después fue ratificada por el propio Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Él adelantó en una entrevista de televisión que compartirá con Trump el escenario de la premiación en cuanto concluya el partido decisivo.
La dupla Trump-Infantino repetirá así una escena similar a la de la final del Mundial de Clubes 2025; disputada en ese mismo estadio, Trump entregó el trofeo al Chelsea acompañado por el dirigente de la FIFA.

Que Trump baje al campo rompe con el protocolo histórico de estas ceremonias. Los jefes de Estado anfitriones solían observar la premiación desde el palco de honor sin participar directamente.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió el papel protagónico de Trump en el cierre del torneo. Subrayó que su asistencia corona un Mundial sin precedentes en audiencia y seguridad para el país.
El involucramiento de Trump con el Mundial no es nuevo. Durante la fase de grupos, el mandatario llamó personalmente a Infantino; esto, para pedir la revisión de la expulsión del delantero Folarin Balogun, de Team USA. Con esto, logró que la FIFA anulara la sanción de forma inédita; en consecuencia generó cuestionamientos sobre si el organismo violentó sus propios estatutos para complacer al anfitrión.

Ese antecedente alimentó la expectativa sobre el peso de Trump en el desenlace del torneo, confirmada ahora con su participación directa en la entrega del trofeo.
“Estados Unidos seguirá siendo un país futbolero”
Días antes de la final, en una recepción de la FIFA celebrada en la Trump Tower de Nueva York, Trump hizo un balance del torneo. Además, lanzó la frase que resume su mensaje sobre el legado del Mundial en Estados Unidos:
“Resultó que éramos un país futbolero, y creo que va a seguir siéndolo”.
El presidente calificó además la justa como “quizás el evento deportivo más exitoso de la historia” y aseguró que el Mundial despertó “un interés extraordinario” entre los estadounidenses. Un país donde el futbol soccer históricamente compitió por atención con deportes como el futbol americano, el basquetbol o el beisbol.

Trump también bromeó sobre la posibilidad de organizar otro Mundial sin sus actuales socios; entre risas sugirió:
“Esta vez, dejaremos de lado a México y Canadá”.
El comentario, aunque en tono jocoso, se dio en un torneo que Estados Unidos coorganizó junto a México y Canadá. Y en el que la mayoría de los partidos, incluida la final, se disputaron en territorio estadounidense.
La ceremonia reunirá además a varios mandatarios internacionales. Confirmaron su asistencia la primera dama Melania Trump y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum; asimismo, asistirá el primer ministro canadiense Mark Carney, el presidente español Pedro Sánchez y la familia real española.
En contraste, el presidente argentino Javier Milei decidió no asistir por, según trascendió, “motivos de superstición”.
Con información de Excélsior, Infobae, Rancherita y AP News
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