Alito criticó la entrega de petróleo a Cuba cuando gobiernos priistas fueron solidarios con Cuba ante el bloqueo estadounidense.
Las recientes declaraciones del dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, contra el envío de petróleo mexicano a Cuba exhibieron una postura selectiva y contradictoria del priista.
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Mientras acusa al gobierno de Morena de “regalar” crudo a la isla y de sostener a un régimen autoritario, omite que la cooperación energética con Cuba ha sido una política de Estado sostenida durante décadas, incluida la etapa en la que el PRI gobernó México y promovió activamente una diplomacia de solidaridad con La Habana.

En un contexto internacional marcado por presiones de Washington y la posible reconfiguración del suministro energético regional, el discurso de Moreno se inserta más en la confrontación política que en un análisis consistente de los intereses nacionales.
Alito Moreno condena envío de petróleo a Cuba
Moreno afirmó que el gobierno de Morena “no puede ni debe seguir destinando petróleo para sostener a la dictadura cubana”, y aseguró que esa decisión “no beneficia a México” ni responde a una política exterior seria. Además, sostuvo que mientras se envía crudo a Cuba, las familias mexicanas enfrentan precios elevados de la gasolina, una afirmación que simplifica un fenómeno complejo, la formación de precios energéticos, y desvía la atención de factores como el mercado internacional, los impuestos y la logística.
El líder priista elevó el tono al advertir que los recursos energéticos no deben financiar “regímenes autoritarios” y que México debe alinearse sin titubeos con Estados Unidos, sobre todo ante una eventual renegociación del T-MEC.

Sin embargo, su llamado a la “claridad absoluta” contrasta con la historia reciente del propio PRI, cuyos gobiernos, incluidos los de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Enrique Peña Nieto, mantuvieron relaciones diplomáticas y acuerdos de cooperación con Cuba, bajo el principio de no intervención y solidaridad internacional.
En esos periodos, México defendió públicamente el rechazo al bloqueo estadounidense y promovió intercambios económicos y humanitarios con la isla, sin que ello fuera considerado entonces una traición a los intereses nacionales.

La narrativa de Alito Moreno, que se presenta como garante de la “experiencia de Estado”, elude esa continuidad histórica y utiliza el tema energético como ariete político, sin reconocer que la política hacia Cuba ha sido transversal a distintos gobiernos y colores partidistas.
México evalúa envíos de petróleo a Cuba por Trump
El debate se intensificó tras conocerse que el gobierno mexicano evalúa internamente la continuidad de los envíos de petróleo a Cuba ante el riesgo de represalias de Estados Unidos, ahora encabezado por Donald Trump, quien ha advertido un posible bloqueo total a las importaciones energéticas de la isla. La interrupción del suministro venezolano y el secuestro de Nicolás Maduro han colocado a México como principal proveedor de Cuba, en medio de una crisis energética que provoca apagones masivos.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido que los envíos, 17 mil 200 barriles diarios de crudo y dos mil de refinados entre enero y septiembre de 2025, por unos 400 millones de dólares, representan una fracción mínima de la producción nacional y se enmarcan en contratos de largo plazo y en los principios constitucionales de política exterior. Al interior del gabinete, no obstante, persiste la preocupación de que un corte abrupto derive en una catástrofe humanitaria con efectos migratorios hacia México.
