La demócrata Kamala Harris reveló que estaría analizando la posibilidad de contender por la presidencia de Estados Unidos en 2028.
Este viernes 10 de abril, la exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, quien fue candidata presidencial demócrata en las elecciones de 2024, aseguró que está analizando la posibilidad de volver a contender por la Casa Blanca en 2028.
TE PUEDE INTERESAR:
Alito Moreno amenaza a El Chapucero: “vamos por ustedes, los vamos a extinguir”
La declaración se dio durante su participación en una reunión de la National Action Network, organización de derechos civiles fundada por el reverendo Al Sharpton en Nueva York. Al ser cuestionada directamente por Sharpton sobre si planea postularse nuevamente, Kamala Harris respondió:
“Quizá, quizá. Lo estoy pensando, lo estoy pensando”.
La exvicepresidenta también explicó que su decisión no está tomada y que dependerá de quién considere que puede desempeñar mejor el cargo de presidente para el pueblo estadounidense.
Con ello, dejó abierta la puerta a una eventual candidatura, subrayando que el contexto político y el surgimiento de nuevos liderazgos dentro del Partido Demócrata serán factores clave en su determinación final.

¿Cuál es la trayectoria presidencial de Kamala Harris?
Kamala Harris ha construido una trayectoria política marcada por logros históricos y una constante proyección nacional. Nacida en Oakland, California, en 1964, es hija de inmigrantes y se formó como abogada en la Universidad de California en Hastings. Inició su carrera como fiscal, destacando por su enfoque en la reforma del sistema de justicia.
Su ascenso político comenzó en 2003, cuando fue elegida fiscal de distrito de San Francisco. Posteriormente, en 2010, se convirtió en la primera mujer y la primera persona afroamericana en ser fiscal general de California. En 2017 llegó al Senado de los Estados Unidos como senadora, donde adquirió notoriedad por su participación en audiencias clave.

En 2020, Harris alcanzó un hito al ser elegida vicepresidenta junto a Joe Biden, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo. Su carrera dio un giro decisivo en 2024, cuando, tras la retirada de Biden, lanzó su candidatura presidencial y obtuvo la nominación del Partido Demócrata en agosto de ese año.
Durante la campaña, buscó posicionarse como una figura de continuidad con cambios, pero finalmente fue derrotada en las elecciones frente a Donald Trump. Este episodio consolidó su papel como una de las figuras más influyentes de la política contemporánea en Estados Unidos.

Demócratas critican a JD Vance de cara a 2028
Aunque Donald Trump se mantenía como el principal adversario del Partido Demócrata, sectores de su dirigencia comenzaron a enfocar su atención en JD Vance, a quien identificaban como una figura con proyección dentro del Partido Republicano.
Este viraje se evidenció cuando el gobernador de Kentucky, Andy Beshear, se trasladó a Ohio, lugar de residencia de Vance, para emitir críticas directas hacia su trayectoria y discurso.
En ese contexto, Beshear sostuvo que el vicepresidente se había alejado de las comunidades retratadas en su libro Hillbilly Elegy, obra que impulsó su reconocimiento público. Desde su perspectiva, el texto había reproducido estereotipos y proyectado una visión cuestionable sobre sectores vulnerables, particularmente en la región de los Apalaches.

El posicionamiento del gobernador fue interpretado no solo como parte de una estrategia política personal, sino también como reflejo del crecimiento de Vance dentro del espectro conservador.
Diversas voces dentro del ámbito demócrata consideraban que el vicepresidente había consolidado un perfil competitivo rumbo a futuros procesos electorales, especialmente de cara a la contienda presidencial de 2028, en la que ya se le ubicaba como una figura con posibilidades dentro de su partido.
