Aunque Trump lo esté negando, las cifras reflejan que la inflación de EU está en aumento tras el inicio de la guerra contra Irán.
La inflación de EU volvió a mostrar señales de presión durante abril al ubicarse en 3.8 por ciento anual, su nivel más alto desde 2023. El dato representó una aceleración frente al 3.3 por ciento registrado en marzo y superó ligeramente las expectativas del mercado, lo que confirma que el proceso de desinflación en la economía estadounidense enfrenta una pausa importante.
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El principal factor detrás de este repunte fue el incremento en los precios de la energía, que avanzaron 17.9 por ciento anual y explicaron más del 40 por ciento del aumento total del Índice de Precios al Consumidor. Entre los productos con mayores alzas destacó la gasolina, con un incremento de 28.4 por ciento, mientras que el combustóleo se disparó 54.3 por ciento anual.
Además, las presiones inflacionarias también continuaron en sectores como vivienda y servicios. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye productos con precios más volátiles, subió a 2.8 por ciento anual desde el 2.6 por ciento reportado previamente.

Inflación de EU muestra importante repunte en abril
La inflación en Estados Unidos continuó mostrando presiones durante abril, aunque el ritmo de aumento mensual fue menor al del mes anterior. De acuerdo con los datos más recientes, los precios al consumidor crecieron 0.6 por ciento en abril, después del avance de 0.9 por ciento registrado en marzo.
Uno de los principales factores detrás del incremento fue el encarecimiento de la energía. Este componente aumentó 3.8 por ciento mensual, impulsado principalmente por el alza de 5.4 por ciento en la gasolina y de 2.1 por ciento en la electricidad. Además, la inflación subyacente, que elimina productos con precios más volátiles como alimentos y energía, subió 0.4 por ciento.

Especialistas advirtieron que los datos reflejan una situación preocupante para la economía estadounidense. Bernard Yaros, economista principal de Oxford Economics en Estados Unidos, señaló que el aumento en los costos energéticos y el impacto de los aranceles ya comenzaron a reflejarse en otros productos y servicios. Añadió que este efecto podría extenderse durante los próximos meses.
Por su parte, Cooper Howard, director de investigación y estrategia de renta fija del Centro Schwab, explicó que el comportamiento de la inflación subyacente superó las expectativas y complica la posibilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés en el corto plazo.
Presión en EU por precio de la gasolina
El aumento en los precios de la gasolina se convirtió en el principal factor de presión para la inflación en Estados Unidos durante abril. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales, el combustible registró un incremento de 5.4 por ciento respecto al mes anterior y de 28.4 por ciento a tasa anual.
Especialistas señalaron que el encarecimiento de los energéticos podría provocar aumentos en otros sectores como transporte, boletos de avión, logística y alimentos, complicando aún más el control de la inflación. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base, calificó el reporte como “un muy mal dato”, debido a las presiones tanto en energía como en servicios.

La analista explicó que este escenario prácticamente elimina la posibilidad de que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés en el corto plazo. Incluso advirtió que podrían darse nuevos incrementos si continúan las tensiones geopolíticas y el alza en materias primas.
Por su parte, Janneth Quiroz, directora de análisis económico de Monex, indicó que el reporte fortalece la expectativa de tasas altas durante más tiempo. Añadió que esto impulsa el dólar, aumenta los rendimientos de bonos estadounidenses y genera mayor volatilidad en mercados emergentes.
Mientras tanto, Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex, consideró que el principal riesgo sigue siendo que el aumento en energía termine afectando servicios y expectativas inflacionarias.
