Raúl y Carlos Salinas de Gortari, asesinaron a una trabajadora doméstica con un rifle calibre .22 sin responsables legales por el caso.
El 18 de diciembre de 1951, en la colonia Narvarte, un juego infantil con un rifle calibre .22 terminó en tragedia cuando Carlos Salinas de Gortari, de apenas 4 años, y su hermano Raúl, de 5, dispararon contra Manuela, una trabajadora doméstica indígena de 12 años.
El caso fue registrado como “homicidio accidental” y nunca tuvo consecuencias legales para la familia, pese a que el propio Carlos declaró con orgullo: “Yo la maté de un balazo, soy un héroe”. Décadas después, aquel niño se convertiría en presidente de México, marcado por el fraude electoral de 1988, la privatización de empresas públicas y el asesinato de Colosio en 1994.
El episodio infantil, documentado por la prensa de la época, quedó como una sombra en la historia de los hermanos Salinas y en la memoria política del país.

No olvides seguirnos en FACEBOOK, X y TIKTOK
Autor: Edward E. López
