La Corte colombiana señaló que Álvaro Uribe deberá pagar una multa superior a 3 mil 400 mdp colombianos además de ir a prisión.
Álvaro Uribe Vélez, quien gobernó Colombia entre 2002 y 2010, fue condenado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal. Es el primer exmandatario del país en recibir una sentencia penal.
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La decisión, dictada por la jueza Sandra Heredia del Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogotá, fue anticipada en un documento de más de mil 100 páginas divulgado este viernes, previo a la lectura oficial prevista para las 14:00 hora local.
Además de la pena de prisión, Uribe deberá pagar una multa superior a 3 mil 400 millones de pesos colombianos (unos 822 mil dólares) y quedará inhabilitado por más de ocho años para ejercer derechos y funciones públicas.

La jueza ordenó al Centro de Servicios Judiciales de Rionegro, Antioquia (lugar de residencia del expresidente) expedir la boleta de encarcelación para que cumpla la condena bajo prisión domiciliaria con estrictos controles.
La sentencia sorprendió al superar la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba nueve años de cárcel y una multa equivalente a mil 25 salarios mínimos (unos 349 mil dólares).
En la resolución, Heredia estableció que el delito base es el de soborno en actuación penal, por el cual fijó una pena de 91 meses, aumentada en 29 meses por concurso homogéneo al involucrar a tres testigos: Juan Guillermo Monsalve Pineda, Carlos Enrique Vélez Ramírez y Eurídice Cortés Velasco.

Posteriormente, sumó dos años adicionales por fraude procesal, por lo que acumuló un total de 144 meses (12 años) de prisión. Uribe fue absuelto del cargo de soborno simple.
La jueza consideró que la Fiscalía presentó pruebas sólidas que demostraron la manipulación de testigos para impedir declaraciones en su contra, en el caso conocido como el “juicio del siglo”.
Condenan a Álvaro Uribe por soborno y fraude
El proceso se originó en 2012, cuando Uribe denunció al entonces congresista Iván Cepeda por supuesta manipulación de testigos.
La Corte Suprema, sin embargo, decidió no investigar a Cepeda y abrió un expediente contra el expresidente por intentar influir en testimonios relacionados con presuntos vínculos con grupos paramilitares.

Durante la audiencia de este viernes, la jueza protestó por la filtración anticipada del fallo a medios de comunicación y señaló que uno de los hijos de Uribe contribuyó a divulgarlo. El exmandatario reaccionó molesto:
“Protesto enérgicamente por este tratamiento a mis hijos. Usted me ha tratado a mí de la peor manera. Se lo he respetado, pero no le acepto que se meta con mi familia”. A lo que la magistrada respondió tajante: “¿Se puede callar, señor Uribe?”.

La defensa de Uribe, de 73 años y fundador del partido de derecha Centro Democrático, anunció que apelará la decisión ante el Tribunal Superior de Bogotá. Mientras tanto, el país sigue expectante por los efectos políticos y jurídicos de una condena que marca un precedente en la historia de Colombia.
