El lujoso Boeing 747 permanecerá en manos de Trump hasta el final de su mandado, pero expertos advierten ciertos peligros.
El presidente de Estados Unidos se encuentra de manteles largos, debido a un sencillito regalo que le hizo el gobierno de Qatar. Se trata de nada más y nada menos de un lujoso Boeing 747 que quedará en manos de Donald Trump.
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De inmediato, el regalo acaparó la atención del mundo entero. También encendió las alarmas en la comunidad de inteligencia y diplomacia de Estados Unidos, donde los regalos de gobiernos extranjeros siempre han sido vistos con sospecha.
Más allá de las dudas legales y éticas sobre la aceptación del avión por parte de Trump —un modelo con capacidad para 89 pasajeros y un suntuoso interior de diseño francés—, también existen preocupaciones técnicas y de seguridad.

¿Cómo es el nuevo Boeing 747 de Donald Trump?
El presidente Donald Trump sin duda se dejó apantallar con su regalo que es considerado como un verdadero palacio en el cielo. Cuenta con dormitorio principal, habitación para huéspedes, once baños, cinco cocinas, despacho privado.
Si eso no te parece suficiente tiene cinco salas de estar, televisión en directo e internet, acabados dorados, 40 televisores, paneles de madera fina que cubren incluso los escalones de la escalera interna que conecta los dos “pisos” del avión.

En lugar de los 460 asientos que tendría en configuración comercial, solo hay cinco filas de asientos business. A bordo hay espacio para 90 pasajeros y 14 miembros de la tripulación.
De acuerdo con medios internacionales, para equipar esta joya, una empresa suiza trabajó durante dos años. Ahora el Boeing 747-8 que la familia real de Qatar donó a Donald Trump deberá pasar por una nueva fase de adaptación para instalar los sistemas de comunicación y seguridad.

Será utilizado como avión presidencial hasta el final de su mandato, y luego pasará a la Trump Presidential Library Foundation (antes del 1 de enero de 2029), convirtiéndose de facto en parte de su flota privada.
El presidente de Estados Unidos estaba ansioso por utilizar el nuevo modelo de Boeing para el Air Force One, pero una serie de retrasos y sobrecostos amenazan con retrasar su finalización más allá de 2028, el último año del presidente en la Casa Blanca.

Lujoso regalo de Qatar preocupa a expertos en seguridad
Recibir una aeronave como obsequio de una nación extranjera podría representar un serio riesgo para la seguridad nacional, según alertan especialistas en inteligencia.
Este tipo de regalos pueden ocultar intenciones de vigilancia, interferencia en las comunicaciones o rastreo de movimientos de líderes y funcionarios. Thad Troy, exmiembro de la CIA, reconoció que, de saber que un avión sería destinado a otro país, lo habrían equipado con dispositivos de monitoreo.

Por su parte, el senador Mark Warner expresó que un avión entregado por otro gobierno representa una amenaza difícil de neutralizar, ya que podría incluir tecnología espía difícil de detectar.
Además, recordó que, durante su administración, Donald Trump invirtió miles de millones en aeronaves diseñadas específicamente para la seguridad presidencial, evitando depender de tecnologías ajenas o potencialmente comprometidas.
