La guerra de Trump contra Irán comenzó a desangrar la economía estadounidense y llevan al mundo a una recesión sin precedente.
La guerra impulsada por el presidente Donald Trump contra Irán, con el respaldo de Israel, comienza a pasar una factura económica cada vez más visible tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. A poco más de dos meses del inicio del conflicto, los precios de la energía se han disparado, la inflación se acelera y sectores completos de la economía enfrentan riesgos de colapso, evidenciando el alto costo de una estrategia bélica sin un sustento y mucho menos con una estrategia.
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De acuerdo con la Asociación Estadunidense del Automóvil (AAA), el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó los 4.23 dólares por galón, el nivel más alto desde 2022. En términos generales, el combustible ha incrementado casi 150 por ciento desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero, lo que ha impactado de manera directa a consumidores, empresas y cadenas de suministro.

Mientras que en algunas gasolineras del estado de California el impacto ha sido de hasta 6 dólares por galón, es decir alrededor de 28 pesos mexicanos por litro.
Empresas comienzan a quebrar por guerra de Trump contra Irán
El encarecimiento del petróleo no sólo afecta a los automovilistas. Aerolíneas, industrias manufactureras y servicios han comenzado a resentir los efectos. Algunas compañías aéreas ya evalúan recortes de rutas y aumentos de tarifas, mientras que estaciones de servicio operan con márgenes mínimos para evitar perder clientela. Analistas energéticos advierten que se trata de la presión más severa para el sector desde la pandemia de 2020.
El impacto económico también comienza a traducirse en costos políticos. Más de la mitad de los votantes responsabilizan directamente a Trump por el alza de los precios, mientras su nivel de aprobación ha caído a apenas 34 por ciento, uno de los más bajos de su actual mandato.

Aunque la Casa Blanca insiste en que se trata de una perturbación “temporal”, organismos como el Fondo Monetario Internacional advierten que una prolongación del conflicto podría empujar a la economía global hacia una recesión, especialmente si continúa el bloqueo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Las consecuencias ya son tangibles en el sector empresarial. La aerolínea Spirit Airlines se declaró en quiebra tras no resistir el aumento del costo del combustible, que se duplicó desde el inicio de la guerra. La empresa, que empleaba a cerca de 7 mil 500 trabajadores, se convirtió en la primera gran víctima corporativa del conflicto, dejando miles de empleos en riesgo y evidenciando la fragilidad de industrias dependientes de la energía.

El impacto se extiende incluso a sectores menos visibles, como la industria de las artes gráficas. Insumos como papel, tinta y químicos han registrado aumentos de hasta 36 por ciento, obligando a editoriales y medios a reducir tirajes o páginas, encareciendo así el acceso a la información.
Crisis económica en desarrollo puede llevar a una recesión global
Este fenómeno golpea directamente a un sector que representa una parte relevante del empleo y la actividad cultural en países como México.

Mientras tanto, las negociaciones para poner fin al conflicto permanecen estancadas y las tensiones escalan. Declaraciones del propio Trump, en tono desafiante, así como advertencias de autoridades iraníes, han incrementado la incertidumbre internacional.
En paralelo, la inflación en Estados Unidos continúa acelerándose, lo que ha llevado a la Reserva Federal a mantener cautela en cualquier ajuste de tasas.

A medida que la guerra se prolonga, los efectos colaterales dejan de ser indirectos para convertirse en una crisis económica en desarrollo. La combinación de precios energéticos disparados, inflación persistente y quiebras empresariales refuerza las críticas hacia una política exterior que solo ha abierto un frente de consecuencias globales y muestra lo frágil que se encuentra la hegemonía de EU y el imperialismo occidental frente a las potencias orientales como Rusia, China o el mismo Irán.

