Donald Trump adelantó algunos de los temas que retomará con Nayib Bukele en su próxima reunión de trabajo en la Casa Blanca.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció este sábado al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, por lo que calificó como un gesto de “generosidad” al aceptar la custodia de migrantes deportados que, según sus palabras, representan una amenaza para la seguridad estadounidense.
TE PUEDE INTERESAR:
López-Gatell acusa a Mario Delgado de aliarse con industria de la comida chatarra
Estas declaraciones se producen en el contexto de recientes acuerdos entre ambos países que contemplan la encarcelación en El Salvador de inmigrantes ilegales “violentos”, incluidos miembros de pandillas, y la repatriación masiva de salvadoreños implicados en crímenes.

Sin embargo, varias organizaciones de derechos humanos de Estados Unidos han documentado que las personas deportadas están siéndolo sin derecho a juicio por lo que no podría determinar si son personas violentas o integrantes de pandillas.
“El presidente Bukele ha aceptado con generosidad bajo su custodia a algunos de los enemigos extranjeros más violentos del mundo y, en particular, de Estados Unidos”, declaró Trump a través de su red social Truth Social.
El mandatario estadounidense también se mostró entusiasta por la reunión bilateral programada para este lunes 14 de abril en la Casa Blanca, en la que ambos líderes discutirán temas de seguridad, terrorismo y migración irregular.

Trump llama “presidente B” a Bukele
Trump destacó la “estrecha colaboración” entre ambos gobiernos y su compromiso compartido por “erradicar las organizaciones terroristas y construir un futuro de prosperidad”.
“Estos bárbaros están ahora bajo la custodia exclusiva de El Salvador, una nación orgullosa y soberana que su futuro depende del presidente B. ¡Nunca más amenarán a nuestros ciudadanos!”, añadió Trump.

El Salvador ya ha comenzado a recibir a algunos de estos individuos. A finales de marzo, Bukele confirmó el ingreso al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de 17 presuntos criminales pertenecientes al Tren de Aragua y la MS-13, en lo que fue calificado como una “operación militar conjunta”.
Trump, por su parte, ha manifestado en varias ocasiones su intención de externalizar parte del sistema penitenciario estadounidense, permitiendo que personas condenadas por delitos violentos cumplan sus penas fuera del país. Según reveló a comienzos de febrero, El Salvador fue uno de los países que ofreció esta posibilidad a cambio de una “tarifa relativamente baja”.
Estas medidas han generado preocupación en organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre la posible vulneración de garantías legales al transferir presos a sistemas penitenciarios con estándares distintos a los de Estados Unidos.

No obstante, la Casa Blanca insiste en que los acuerdos cumplen con la legislación internacional y buscan reducir la presión sobre las cárceles federales, aunque en simple lógica busca hacerlo a expensas de la soberanía de otro país y violando derechos humanos.
