Trump aseguró que, de no haber enviado a los casi 5 mil soldados, Los Ángeles estaría en llamas por los disturbios de manifestantes.
La oleada de protestas contra las políticas migratorias de Estados Unidos podría aumentar su intensidad. Ahora el presidente Donald Trump amagó con utilizar la Ley de Insurrección por las manifestaciones en Los Ángeles.
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“Si hay una insurrección, sin duda la invocaría. Ya veremos, pero les puedo asegurar que anoche fue terrible, y anteayer también”, declaró el mandatario estadounidense este martes 6 de junio.
Recordemos que, durante las últimas horas, Donald Trump ordenó el despliegue de 4 mil soldados de la Guardia Nacional y de 700 marines para controlar las protestas desatadas por las redadas del Gobierno de Estados Unidos contra migrantes indocumentados.

Bajo este panorama, el mandatario defendió en envío de soldados a Los Ángeles pues, aseguró que “si no nos hubiéramos involucrado, la ciudad estaría en llamas. Tenemos que detenerlos”.
¿Qué es la Ley de Insurrección?
La llamada Ley de Insurrección faculta al presidente de Estados Unidos a utilizar fuerzas militares dentro del país en situaciones excepcionales, como la represión de rebeliones, actos de violencia doméstica o para garantizar el cumplimiento de la ley.

Aunque comúnmente se le conoce como la Ley de Insurrección de 1807, en realidad es el resultado de la combinación de varios estatutos aprobados por el Congreso entre los años 1792 y 1871.
Durante una declaración, Donald Trump mencionó que la noche del lunes 9 de junio se registraron hechos que, en su opinión, podrían haber sido insurrecciones en Los Ángeles, haciendo alusión a episodios de disturbios en determinadas zonas de la ciudad.

Trump habla con el gobernador de California
El presidente reveló recientemente que sostuvo una conversación con el gobernador de California, Gavin Newsom, apenas un día antes, en la que le instó a hacer un mejor trabajo frente a la situación que atraviesa el estado.
La relación entre ambos líderes, marcada por tensiones políticas y desacuerdos públicos, volvió a ponerse en evidencia en este nuevo episodio de crisis.
La ciudad de Los Ángeles vive este martes su quinto día consecutivo de tensión, luego de que las manifestaciones en rechazo a las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) se tornaran violentas.

Lo que comenzó como una serie de protestas pacíficas terminó derivando en enfrentamientos con la Policía, incendios de vehículos y la detención de cientos de personas.
En una acción polémica, el mandatario ordenó el despliegue de la Guardia Nacional en la ciudad sin el consentimiento del gobernador, una decisión sin precedentes en más de sesenta años.
La medida ha sido duramente cuestionada por líderes locales y defensores de derechos civiles, quienes acusan al presidente de agravar deliberadamente el conflicto en lugar de buscar una solución pacífica.
