El PAN señaló que la reducción de pluris le daría más poder a Morena pero criticaron esta sobrerrepresentación en la reforma judicial.
El discurso del Partido Acción Nacional (PAN) frente a la propuesta de reforma electoral impulsada por el gobierno federal ha vuelto a recurrir a una narrativa alarmista que busca sembrar miedo y deslegitimar cualquier cambio a un sistema que, por décadas, benefició a las élites políticas.
TE PUEDE INTERESAR:
Noroña responde criticas a reforma electoral: “que la gente vote por plurinominales”
Desde el Senado de la República, la bancada panista rechazó que la iniciativa contemple la eliminación de la representación plurinominal y llegó incluso a calificarla como una supuesta “Ley Maduro”, comparación que carece de sustento técnico y que se inscribe en la estrategia opositora de equiparar reformas institucionales con regímenes autoritarios para evitar el debate de fondo.

El vicecoordinador del PAN en la Cámara alta, Enrique Vargas del Villar, sostuvo que la propuesta, atribuida por él a Pablo Gómez, atenta contra la representación política en el Congreso. Sin embargo, el señalamiento omite que la discusión sobre las plurinominales no es nueva y responde a una demanda social persistente: reducir privilegios, costos y distorsiones en la representación que han permitido a minorías partidistas acceder a curules sin respaldo directo en las urnas.
Lejos de reconocer el hartazgo ciudadano con un modelo que ha propiciado sobrerrepresentación de partidos tradicionales mediante listas cerradas, el PAN se coloca como defensor de un esquema que le garantizó presencia legislativa aun cuando su respaldo electoral se desplomó en las últimas elecciones.

Paradójicamente, el PAN critica una reforma que busca cambiar esta realidad cuando señalaron en la reforma judicial que esta “sobrerrepresentación” le permitió a Morena y aliados obtener la mayoría calificada.
Reforma electoral daría control total a Morena: PAN
Vargas del Villar advirtió que la eventual aprobación de la reforma daría paso a una sobrerrepresentación de Morena y limitaría el acceso de posturas contrarias al “régimen” a curules y escaños.
No obstante, el argumento resulta contradictorio si se considera que Morena ha obtenido mayorías a partir del voto popular, mientras que el PAN ha dependido históricamente de mecanismos de representación proporcional para compensar su pérdida de apoyo ciudadano.

La acusación de que el gobierno busca “control total” de los procesos electorales y que la situación se asemeja a Venezuela vuelve a evidenciar la falta de un análisis serio. Equiparar una reforma que plantea ajustes a la representación con un modelo autoritario extranjero es una simplificación que evade el debate sobre cómo fortalecer la legitimidad democrática y la rendición de cuentas de los legisladores.
Además, el senador panista habló de un “retroceso democrático” y de un intento por “callar a la oposición”, pese a que el PAN mantiene amplios espacios en medios, tribunales y órganos legislativos. Lo que realmente inquieta a PAN es la posibilidad de que cambien reglas que durante años le permitieron sobrevivir electoralmente sin ganar mayorías reales.

