El juez acreditó irregularidades en los protocolos de seguridad y mantenimiento de la aeronave de casi 40 años de antigüedad.
Un juez federal condenó a la empresa mexicana Global Air por el accidente del vuelo 972 ocurrido en La Habana, Cuba, en 2018.
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El accidente del vuelo 972 de Cubana de Aviación, operado por la mexicana Global Air, fue uno de los desastres aéreos más graves en la historia reciente de Cuba.
El avión, un Boeing 737-200 con 39 años de antigüedad, despegó del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana a las 12:08 p.m. con destino a Holguín. Apenas alcanzó unos 60 metros de altura, el avión comenzó a inclinarse de manera inusual.

Los testigos en tierra relataron que el avión hizo un giro brusco hacia la derecha, quedando casi en posición vertical y posteriormente se desplomó sobre un campo de cultivo. En la aeronave viajaban 113 personas, de las cuales 112 perdieron la vida, quedando solo una sobreviviente.
Este accidente puso bajo la lupa a la empresa mexicana Global Air, también conocida como Aerolíneas Damojh y salieron a la luz testimonios de antiguos pilotos que afirmaban que la compañía volaba con radares averiados, tenía problemas de mantenimiento en las turbinas y volaba en condiciones climáticas prohibidas para ahorrar combustible.
Juez ordena a empresa mexicana pagar millonaria multa e indemnización por accidente aéreo
Un juez mexicano condenó a la aerolínea Global Air, también identificada como Aerolíneas Damojh, a pagar 124.2 millones de pesos, alrededor de 7 millones de dólares, por concepto de indemnización a los familiares de los afectados por el accidente aéreo ocurrido en mayo de 2018.
El veredicto condenó a la empresa mexicana a pagar esta cifra en indemnizaciones a familiares de la tripulación fallecida, tras determinar su responsabilidad directa en el siniestro.
El juez confirmó que el accidente obedeció a una cadena de errores humanos y fallas administrativas graves.

Según la sentencia, la compañía operó la aeronave, un Boeing 737-20, sin el mantenimiento adecuado, pese a existir advertencias claras de que el avión no debía volar.
“Se pudo probar que el avión operó sin mantenimiento correcto y que incluso existía una prohibición de vuelo que fue ignorada”, afirmó el abogado Samuel González Ruiz.
Durante el proceso se descubrió que los registros de mantenimiento fueron falsificados, un elemento clave para establecer la responsabilidad de la aerolínea. Cabe señalar que la compañía no se presentó al juicio y fue juzgada en rebeldía.

