Expertos instaron a detener los ataques a Irán para evitar una escalada que provocaría una catástrofe ambiental y humanitaria.
Tras los ataques de Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes, Pakistán, Rusia y China han presentado este domingo un proyecto de resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU que exige un alto el fuego inmediato e incondicional, con el objetivo de evitar una escalada bélica contra Irán.
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La iniciativa fue anunciada por el representante paquistaní, Asim Iftijar Ahmad, durante una sesión de emergencia del Consejo.

El documento, además del cese de hostilidades, solicita “la protección urgente de los civiles y la infraestructura civil”, y propone retomar una vía diplomática para resolver el conflicto en torno al programa nuclear iraní de forma aceptable para todas las partes.
China, Pakistán y Rusia plantean alto al fuego en Irán
Durante la reunión, el embajador de Irán ante la ONU, Saeid Iravani, calificó el bombardeo estadounidense como una “flagrante agresión” que su país responderá “de forma proporcional” cuando lo determinen sus Fuerzas Armadas.
Acusó a Estados Unidos de “hacer la guerra bajo un pretexto falso” y responsabilizó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de arrastrar a Washington a “otra guerra infundada y costosa”.

Iravani también denunció el “doble rasero” de países occidentales como Francia y Reino Unido, así como el silencio de organismos internacionales ante lo que calificó como violaciones del Derecho Internacional.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, alertó que el ataque estadounidense “marca un giro peligroso” en una región al borde del colapso, y advirtió sobre el riesgo de caer en una cadena de represalias.

Reiteró su llamado a detener las hostilidades y retomar negociaciones “serias y sostenidas” en el marco del Tratado de No Proliferación Nuclear, firmado por Irán, pero no por Israel.
Estados Unidos e Israel se oponen a alto al fuego en Irán
En contraste, la embajadora de Estados Unidos, Dorothy Shea, defendió la ofensiva militar como una acción legítima en defensa propia y en respaldo a Israel.
“Irán ha sido una amenaza constante para la paz en la región durante más de cuatro décadas”, afirmó, al tiempo que instó a Teherán a abandonar sus aspiraciones nucleares y a negociar de buena fe.

El embajador israelí, Danny Danon, respaldó la postura estadounidense y agradeció al presidente Donald Trump por “actuar cuando tantos vacilaron”.
Asimismo, preguntó a los críticos “dónde estaban cuando Irán enriquecía uranio mucho más allá de fines civiles”, y acusó a Teherán de utilizar la diplomacia como “camuflaje” para avanzar en su programa nuclear.

Adicionalmente, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, expresó su preocupación por el “grave deterioro de la seguridad nuclear” tras los ataques a las plantas iraníes de Fordo, Natanz e Isfahán.

En su intervención por videollamada, advirtió sobre un “riesgo real” de fuga radiactiva, especialmente si se ataca la zona de Busherh, y llamó a frenar la escalada militar para evitar una catástrofe ambiental y humanitaria.
