Trump ha encrudecido sus acciones amenazantes y bélicas contra Venezuela al violar una vez más la soberanía latinoamericana.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este fin de semana su ofensiva política y militar contra Venezuela al advertir que el espacio aéreo sobre y alrededor de ese país debe considerarse completamente cerrado.
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La declaración, difundida en su red Truth Social, se da en un contexto de creciente tensión regional y de un despliegue militar estadunidense sin precedentes en el Caribe, donde opera el portaviones más grande del mundo. Washington sostiene que sus acciones buscan frenar el tráfico de drogas proveniente del país sudamericano, mientras que Caracas acusa a Trump de impulsar una estrategia encaminada a un cambio de régimen.

Trump advierte cierre total del espacio aéreo de Venezuela
La advertencia presidencial se suma a una serie de operativos que, desde septiembre, incluyen bombardeos contra embarcaciones a las que el gobierno estadunidense identifica como “narcolanchas”, pese a no haber presentado pruebas que confirmen esa versión.
Las intervenciones han dejado al menos 83 personas muertas, lo que ha generado críticas y preocupación entre gobiernos de la región. A esto se añade la reciente denuncia de Cuba sobre interferencias electromagnéticas vinculadas al despliegue militar estadunidense, un elemento que, según La Habana, forma parte de una campaña de agresión más amplia contra Venezuela.

En la mañana del sábado, Trump declaró que “a todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas” se les pide considerar el espacio aéreo venezolano como completamente cerrado. No ofreció detalles adicionales, pero su mensaje coincidió con un incremento en las alertas emitidas por autoridades aeronáuticas estadunidenses, que la semana pasada recomendaron a las aeronaves civiles extremar precauciones ante el deterioro de la seguridad y la intensificación de la actividad militar en la zona.
La medida representa un nuevo escalón en la confrontación con el presidente Nicolás Maduro, a quien Washington acusa de encabezar el supuesto cartel de Los Soles, recientemente designado por Estados Unidos como grupo terrorista, aunque especialistas aseguran que no existe evidencia que sustente dicha afirmación.
Caracas calificó la designación como una “ridícula patraña” y reiteró que las acciones estadunidenses buscan justificar intervenciones militares.

Mientras tanto, el canciller cubano Bruno Rodríguez denunció la “persistente interferencia electromagnética” sobre el espacio aéreo venezolano atribuida a las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en la región. Afirmó que forma parte de una escalada de guerra psicológica orientada a “derrocar por la fuerza” al gobierno legítimo de Maduro.
Trump continúa despliegue militar en Venezuela
El aumento de la presión estadunidense no se limita al ámbito aéreo. Desde septiembre, la Casa Blanca ha ampliado su despliegue militar en el Caribe, encabezado por el portaviones Gerald R. Ford, con operaciones que han derivado en 21 bombardeos contra embarcaciones, principalmente en el Caribe y el Pacífico oriental.
Trump presumió estos ataques como exitosos al afirmar, en una llamada por el Día de Acción de Gracias, que han frenado “casi todo” el tráfico marítimo de drogas hacia Estados Unidos.

El presidente añadió que los operativos por tierra “comenzarán muy pronto”, sin detallar el alcance de esas acciones. Sostuvo que las fuerzas de su país detendrán los supuestos cargamentos terrestres como parte de una estrategia más amplia para impedir que “veneno” llegue a territorio estadunidense. No obstante, Washington sigue sin presentar evidencia que vincule de manera directa a las embarcaciones bombardeadas con actividades de narcotráfico.
Las tensiones aumentaron aún más con la visita del secretario de Guerra, Pete Hegseth, al Gerald R. Ford, donde convivió con efectivos desplegados en la región. En paralelo, las fuerzas de Estados Unidos colaboraron con la policía de Costa Rica en el decomiso de más de cuatro toneladas de cocaína en el Pacífico, en una operación que el país centroamericano calificó de histórica.
