Diputados de oposición calificaron la reforma laboral de “simulación” al no garantizar el derecho a dos días de descanso.
Este martes la Cámara de Diputados aprobó la reforma al artículo 123 de la Constitución que reducirá de manera gradual la semana laboral de 48 a 40 horas, con una aplicación gradual hasta 2030.
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La votación se dio en un contexto de divisiones en lo particular, luego de que la mayoría rechazó modificaciones al dictamen que buscaban dejar explícitos dos días de descanso por cada cinco de trabajo.

Diputados aprueban jornada laboral de 40 horas
En lo general, el dictamen de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y del Trabajo fue aprobado con 469 votos a favor.
Sin embargo, en lo particular, la enmienda generó diferencias entre las bancadas de oposición, que insistieron sin éxito en precisar que la reducción implicara dos días de descanso semanal.

Morena defendió la redacción al señalar que el desarrollo económico no puede sostenerse en el desgaste permanente de los trabajadores y que no debe normalizarse el agotamiento laboral.
Las reservas presentadas por PAN, PRI y MC fueron rechazadas por el bloque mayoritario. Finalmente, la reforma fue avalada en lo particular con 411 votos, incluidos los del PAN, pese a sus críticas durante la sesión.
El texto mantiene la redacción previamente aprobada por el Senado de la República, al establecer que “la jornada laboral será de 40 horas semanales en los términos que establezca la Ley Federal del Trabajo” y que las empresas deberán otorgar “por lo menos” un día de descanso.

El decreto también modifica la fracción XI del artículo 123 para limitar el trabajo extraordinario a un máximo de 12 horas semanales, distribuirlas hasta cuatro horas diarias en no más de cuatro días y obligar a pagar 200 por ciento adicional del salario cuando se exceda ese límite.
Además, prohíbe las horas extras para trabajadores menores de 18 años.
Sobre la gradualidad, el vicecoordinador de operación política de Morena, Pedro Haces, sostuvo que la medida no se impone de un día para otro para mitigar el impacto en las empresas, en especial las micro, pequeñas y medianas.

El artículo tercero transitorio prevé una reducción de dos horas por año a partir de 2027, con el objetivo de permitir ajustes operativos y evitar choques en los costos laborales.
Desde la oposición, la diputada panista Annia Gómez Cárdenas afirmó que su partido apoya la reducción a 40 horas, pero criticó que se trate de una “simulación” si se distribuyen en seis días.
En el mismo sentido, la coordinadora de MC, Ivonne Ortega, reprochó que la reforma regatee el derecho a dos días de descanso y cuestionó las condiciones reales de trabajo de la mayoría de los mexicanos.
Reforma laboral no beneficia a trabajadores: FAO
La inconformidad también se expresó desde el movimiento obrero. El secretario general de la Federación de Agrupaciones Obreras, Iván Navarro Morales, calificó la reforma como una propuesta incompleta que no ofrece beneficios tangibles para los trabajadores asalariados.
Advirtió que la aplicación gradual podría encaminarla “a la ruta del fracaso” y urgió a corregir la iniciativa.

Navarro Morales señaló que durante los diálogos entre autoridades, legisladores, empresarios y sindicatos se planteó la posibilidad de contar con dos días de descanso, acuerdo que no se cumplió.
Con la jornada definida en seis días laborales y uno de descanso, sostuvo, no habrá una mejora real en la calidad de vida de los trabajadores, especialmente en sectores como el maquilador.

La FAO, integrante del Congreso del Trabajo, analizará junto con otros sindicatos la posibilidad de recurrir a un amparo o emitir un posicionamiento conjunto del movimiento obrero organizado.
No obstante, Navarro Morales dijo coincidir con el secretario del Trabajo, Marath Bolaños, en que la reforma “no es para que los trabajadores ganen menos, ni trabajen más”, por lo que consideró necesario ajustar su implementación para que el beneficio sea efectivo.
