El PAN exigió a la Fiscalía una investigación integral sobre la presunta red de Requena con los gobiernos federal y estatal.
¿Ahora sí? El Partido Acción Nacional (PAN) emitió un pronunciamiento tras la detención de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, acusado de vínculos con la delincuencia organizada, sobre ello, el Comité Ejecutivo Nacional y los grupos parlamentarios panistas en ambas Cámaras exigieron una investigación “a fondo e imparcial”, sanciones ejemplares y cero encubrimiento para todos los implicados.
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En su comunicado, los panistas responsabilizaron al actual gobierno federal y a Morena de tolerar la operación de redes criminales en distintas entidades del país. Argumentaron que el caso de Bermúdez Requena forma parte de un patrón de complicidades que se repite en administraciones morenistas.

PAN exige investigación con cero encubrimiento
La exigencia de Acción Nacional, sin embargo, llega acompañada de un inevitable recordatorio: durante los gobiernos emanados de sus filas, el país enfrentó graves señalamientos por corrupción y complicidad con el crimen organizado.
El caso más contundente es el de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, hoy condenado en Estados Unidos por narcotráfico y vínculos directos con el Cártel de Sinaloa. Pese a ello, durante años el PAN lo ha defendido y colocado como símbolo de su estrategia de seguridad.

Fue precisamente bajo el gobierno de Calderón, en 2006, cuando se lanzó la llamada “guerra contra el narcotráfico”, una estrategia militarizada que, lejos de pacificar al país, profundizó la violencia y multiplicó las cifras de homicidios, desapariciones y violaciones a derechos humanos.
La intervención de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública derivó en una crisis que México aún no ha logrado superar. Familias desplazadas, desapariciones forzadas y una espiral de asesinatos son parte del saldo de esa decisión política tomada por un presidente emanado del PAN.

Frente a este pasado, la exigencia panista de transparencia y rendición de cuentas hacia Morena resulta, cuando menos, paradójica. El partido que hoy reclama “investigación integral y cero encubrimiento” es el mismo que impulsó políticas fallidas y permitió que su principal funcionario en seguridad trabajara de la mano con el crimen organizado.
Panistas evitan hablar sobre su pasado
En su posicionamiento, Acción Nacional planteó cinco puntos: investigación imparcial, sanciones ejemplares, protección a testigos, transparencia en los nombramientos y sanción a toda la red de cómplices. Aunque estos lineamientos son necesarios para cualquier caso de corrupción, la falta de autocrítica mina la legitimidad del reclamo.

Si el PAN busca realmente fortalecer la seguridad y combatir la impunidad, debería empezar por reconocer su propio legado y asumir responsabilidades históricas.
