Alito Moreno aseguró que la reforma electoral de Claudia Sheinbaum busca desaparecer órganos electorales locales en todo el país.
Alito Moreno, dirigente nacional del PRI, volvió a emitir declaraciones sobre la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum estaría preparando desde la intención de generar temor. En su más reciente columna de opinión, el priista lanzó una advertencia sobre lo que considera un “ataque a la democracia”, pero sus críticas han sido recibidas con escepticismo, dadas las inconsistencias y el historial político del propio líder tricolor.
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Moreno acusa que Morena busca desaparecer órganos electorales locales y eliminar la representación proporcional en el Congreso para favorecerse en futuras contiendas. Sin embargo, analistas recuerdan que durante los gobiernos priistas se implementaron prácticas centralistas y de control electoral mucho más agresivas que las que hoy denuncia.

Alito Moreno asegura que reforma electoral sería una cortina de humo
Resulta paradójico que sea precisamente Alito Moreno, un político con cuestionamientos sobre enriquecimiento ilícito y grabaciones donde presuntamente negocia contratos y recursos públicos, quien se erija como defensor de la democracia y la transparencia.

El líder del PRI sostiene que la eventual reforma sería una “cortina de humo” para ocultar los problemas nacionales. No obstante, sus palabras contrastan con la realidad de su partido, debilitado tras perder la mayoría de las gubernaturas que alguna vez gobernó y con una bancada reducida en el Congreso. En este sentido, más que una defensa genuina del sistema electoral, la postura de Moreno parece ser un intento de recuperar protagonismo político frente al desgaste de su liderazgo.
En los últimos años, Moreno ha sido señalado por su estilo autoritario dentro del PRI y por su falta de apertura al diálogo con otras corrientes internas. Bajo su dirigencia, el partido ha perdido fuerza territorial, credibilidad y capacidad de incidencia nacional. Así, su oposición a la reforma electoral podría ser vista como un recurso discursivo para reposicionarse, más que como una preocupación real por la democracia mexicana.

PRI acusa concentración del poder
Resulta irónico que Alito Moreno acuse al gobierno de buscar concentrar poder, cuando el PRI fue durante décadas el emblema del control político y la ausencia de pluralidad. Hoy, el dirigente tricolor habla de pluralismo y defensa de las minorías, pero en la práctica su partido arrastra un historial contrario a esos principios.

Además, mientras exige transparencia en la propuesta de reforma, el priista ha evitado responder a las acusaciones en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y uso indebido de recursos públicos. Esa falta de coherencia mina su credibilidad como en un debate de gran calado institucional.
