EU advirtió que cualquiera que comercie con las entidades sancionadas corre el riesgo de ser excluido de su sistema financiero.
El gobierno de Estados Unidos (EU) anunció una nueva ronda de sanciones contra cinco entidades estatales cubanas y una persona vinculada a la familia del expresidente Raúl Castro, como parte de la estrategia de presión económica de la administración de Donald Trump sobre La Habana.
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Las sanciones fueron dadas a conocer por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que las acciones buscan afectar estructuras económicas que, según Washington, sostienen al régimen cubano y financian actividades contrarias a los intereses estadounidenses.

“Hoy, el Departamento de Estado designa a cinco entidades y a una persona para impulsar los esfuerzos integrales de la Administración Trump destinados a poner fin a las actividades malignas del régimen cubano”, señaló la dependencia en un comunicado.
EU sanciona a familiar de Castro y cinco empresas cubanas
Entre las empresas sancionadas figuran tres entidades relacionadas con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el poderoso conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Se trata de Rafin S.A., Banco Financiero Internacional (BFI) y Almacenes Universales S.A. (AUSA).
Según Rubio, Rafin y BFI son instituciones utilizadas para movilizar recursos financieros en beneficio del gobierno cubano, mientras que AUSA desempeña un papel clave en las operaciones logísticas, portuarias y de almacenamiento de mercancías dentro de la isla.

GAESA ocupa una posición estratégica en la economía cubana. De acuerdo con estimaciones citadas por especialistas, el conglomerado controla cerca del 40 por ciento del Producto Interno Bruto de Cuba y administra sectores fundamentales como el turismo, los servicios financieros, la logística y parte del comercio exterior.
Las otras dos entidades sancionadas son GeoMinera, empresa estatal dedicada a la explotación de minerales metálicos, y la Empresa Siderúrgica José Martí, considerada la principal productora de acero bruto del país y que recientemente recibió inversiones para su modernización.
Además, Washington incluyó en la lista de sancionados a Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa de Alejandro Castro Espín e integrante de la familia del expresidente Raúl Castro.

La medida podría tener consecuencias más allá de Cuba. Rubio advirtió que cualquier persona o empresa que mantenga relaciones comerciales con las entidades sancionadas corre el riesgo de ser excluida del sistema financiero estadounidense.
Analistas consideran que el mensaje está dirigido especialmente a inversionistas extranjeros que operan en la isla.
Cuba responde ante presión de Estados Unidos
La reacción de La Habana fue inmediata. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de intensificar el bloqueo económico contra la isla y calificó las nuevas sanciones como una agresión directa contra la población.

“El gobierno de Estados Unidos, conducido por su deshonesto y mendaz Secretario de Estado, continúa los pasos para apretar el cerco a la economía de Cuba”, escribió Rodríguez en redes sociales.
El funcionario sostuvo que las medidas constituyen una forma de “castigo colectivo” y aseguró que el objetivo de Washington es provocar un mayor deterioro de las condiciones de vida de los cubanos.
Las sanciones se producen en medio de una de las crisis más severas que ha enfrentado Cuba en décadas. La isla registra apagones prolongados, escasez de alimentos, dificultades para acceder a combustibles y un deterioro creciente de servicios básicos como la salud y el transporte.

Diversos organismos y analistas han advertido que la economía cubana acumula varios años de contracción.
Mientras la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé una caída significativa de la actividad económica, economistas independientes estiman que el país ha perdido más de 15 por ciento de su producción acumulada desde 2020.
