Cinco empresas que donaron millones de dólares a la campaña de Trump, recibieron contratos para vigilar, encarcelar y expulsar migrantes.
Donald Trump ha impulsado la aprobación de una nueva y controvertida ley que no splo busca reforzar las medidas contra la migración mediante redadas y deportaciones más agresivas, sino que también contempla la asignación de contratos millonarios a empresarios que contribuyeron de manera significativa a su campaña presidencial.
TE PUEDE INTERESAR:
#LadyPolanco reaparece con Ciro tras polémica: “aprendí la lección” |VIDEO
Sin embargo, las implicaciones de la ley van más allá del ámbito migratorio. Trump pretende implementar un sistema de vigilancia de gran alcance que le permita monitorear de manera exhaustiva lo que ocurre dentro del territorio estadounidense.
Este ambicioso proyecto ha sido comparado con el palantir de la obra El Señor de los Anillos, un artefacto capaz de observar cualquier rincón del mundo. De concretarse, esta herramienta otorgaría al líder republicano un poder sin precedentes en materia de control interno.

Trump otorga contratos a patrocinadores de su campaña
Con la reciente aprobación de la One Big Beautiful Bill Act (Obbba), Donald Trump está consolidando un entramado que beneficia de manera directa a un grupo selecto de corporaciones.
Palantir Technologies, por ejemplo, contará con mayores recursos e información privilegiada para identificar a migrantes; CoreCivic y GEO Group tendrán a su cargo la construcción y reactivación de centros de detención; Anduril Industries edificará torres de vigilancia en la frontera con México, mientras que Fisher Sand & Gravel levantará 43 kilómetros de muro fronterizo en Arizona.

Estas cinco compañías, que en conjunto aportaron 3.5 millones de dólares a la campaña presidencial de Trump, han recibido contratos estimados en 11 millones de dólares. Se trata de algunos de los principales beneficiarios de esta polémica ley, aprobada el 3 de julio tras un complicado proceso legislativo.
La Obbba contempla gastos históricos de 150 mil millones de dólares para defensa, 45 mil millones para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y 46 mil 500 millones para infraestructura fronteriza, incluyendo muros y sistemas de vigilancia.
A pesar de que Trump aseguró haber alcanzado “el nivel más bajo de cruces fronterizos irregulares diarios jamás registrado”, su administración destinará sumas millonarias a reforzar la persecución de migrantes.

Trump premia con bonos cacería de migrantes
Durante las últimas semanas, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) se han dedicado a detener con tanta brutalidad y salvajismo a todo aquel que parezca indocumentado, debido a que cada detención representa la posibilidad de alcanzar un bono; es decir, un premio económico por parte de Trump.
Cada arresto no es solo un acto legal, sino un KPI (indicador clave de rendimiento) dentro de un sistema de incentivos coercitivos. Los agentes pueden recibir bonificaciones, pagos mensuales adicionales, ascensos y distinciones internas por cada captura, lo que incentiva detenciones masivas sin considerar el debido proceso.

El 3 de julio, el Congreso, controlado por el sector conservador, aprobó por un margen muy estrecho un enorme paquete fiscal que fue firmado al día siguiente por el presidente Donald Trump.
Este paquete destinó 170 mil millones de dólares exclusivamente a seguridad fronteriza y control migratorio, un presupuesto superior al de muchas agencias federales combinadas. ICE recibió 75 mil millones de dólares adicionales, consolidándose como la agencia de aplicación de la ley mejor financiada del gobierno.
De ese monto, 45 mil millones de dólares se asignaron para duplicar la red de centros de detención, habilitando incluso bases militares y prisiones privadas para encerrar simultáneamente a más de 100 mil personas. Otros 30 mil millones se destinaron a operaciones de arresto y deportación, incluyendo la contratación de 10 mil nuevos agentes y la modernización de la flota de aviones de deportación.
La CBP, por su parte, recibió 46 mil millones para continuar la construcción del muro y otras barreras, más 12 mil millones para vehículos, instalaciones, contratación, entrenamiento y bonos para los agentes de la Patrulla Fronteriza.
